El sector eléctrico de América Latina y el Caribe (ALC) consolida su posición como uno de los sistemas más limpios del planeta. Durante febrero de 2026, la generación eléctrica de la región alcanzó los 158 Teravatios-hora (TWh), registrando un índice de renovabilidad regional del 67.7%.
¿Por qué importa? El comportamiento del mercado durante febrero expone la madurez y resiliencia de la matriz energética regional. A pesar de enfrentar una severa contracción en la generación hidroeléctrica tradicional —habitualmente afectada por las sequías estacionales y los efectos de la variabilidad climática—, el sistema de ALC evitó encender masivamente plantas térmicas de combustibles fósiles caros (como el carbón). En su lugar, el crecimiento de la demanda fue cubierto por el agresivo despliegue de infraestructura eólica, solar y de bioenergía, demostrando que la diversificación tecnológica privada y los contratos a largo plazo están blindando la seguridad energética del continente.
La radiografía del mes: El dominio de las tres grandes fuentes
La canasta de generación eléctrica en ALC se mantuvo altamente concentrada, con tres tecnologías aportando más del 80% del flujo total inyectado a las redes nacionales:
Hidroenergía (Líder absoluto): Aportó el 45.4% de la electricidad del mes, manteniéndose como la columna vertebral del despacho energético de la región.
Gas Natural (Carga base fósil): Representó el 22.7%, actuando como el principal respaldo térmico para dar estabilidad al sistema.
Eólica (Fuerza renovable): Se consolidó en el tercer puesto con el 12.2% de la participación total.
El ajuste sistémico por calendario:
En la comparación inmediata frente a enero de 2026, la generación mensual experimentó una contracción del -6.2%. Los analistas técnicos aclaran que este descenso no responde a una crisis de suministro, sino a un ajuste sistémico derivado de los días del calendario (febrero contó con 28 días de facturación y consumo). Esta baja por días afectó proporcionalmente a todas las fuentes, registrándose las caídas relativas más pronunciadas en el carbón (-17%), la geotermia (-14%) y el gas natural (-10%).
Comparativa Interanual: Diversificación al rescate de la sequía hidroeléctrica
El verdadero potencial de la transición energética de ALC se observa al contrastar el comportamiento de febrero de 2026 contra el mismo mes de 2025, donde la generación total neta aumentó un 3.9%:
El bache hidráulico: La generación hidroeléctrica sufrió una fuerte caída de -9 TWh en comparación con el año anterior, lo que en décadas pasadas hubiera obligado a decretar alertas operativas o apagones programados en Sudamérica.
La respuesta verde: El boquete hidráulico fue compensado con creces por un incremento conjunto de +15 TWh proveniente de otras tecnologías limpias. El avance interanual estuvo liderado por la energía eólica (+6 TWh), seguida muy de cerca por la bioenergía (+5 TWh) y los parques solares fotovoltaicos (+2 TWh).
Los líderes de la renovabilidad en la región
El reporte destaca que 12 países de América Latina y el Caribe operaron por encima del promedio de renovabilidad del 67.7%. En la cúspide de la sostenibilidad energética global se ubicaron mercados como Paraguay y Costa Rica, naciones que lograron registrar un histórico 100% de generación eléctrica de fuentes renovables durante el periodo, sirviendo como modelos de referencia para la descarbonización de economías industriales de mayor tamaño en la región.